Para cuestiones legales como apostillar documentos, o presentar documentos de otros idiomas a autoridades mexicanas. Por ejemplo, si estudiaste en el extranjero y quieres validar tus estudios aquí, te pedirán los documentos traducidos y certificados por un perito autorizado. Otro ejemplo es que si viajas al extranjero y quieres deducir los gastos, el SAT te pedirá las facturas traducidas y certificadas por un perito.